Adoremos a Dios en su santo
templo. El nos hace habitar juntos en su casa, él es la fuerza y el poder de su
pueblo.
Deus in loco sancto suo; Deus qui
inhabitáre facit unánimes
in domo, ipse dabit virtútem et fortitúdienm plebi suae.
Oremos:
Padre santo todopoderoso, protector de los que en ti confían: ten misericordia
de nosotros y enséñanos a usar con sabiduría de los bienes de la tierra, a fin
de que no nos impidan alcanzar los del cielo.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Celebrante:
Pidamos, hermanos y hermanas, el auxilio del Espíritu Santo, para que inspire
nuestras oraciones y ruegue con nosotros por las necesidades del mundo:
Respondemos: Te rogamos, Señor, óyenos.
Para los que empiezan a conocer a
Cristo y desean la gracia del bautismo, y para los que preparan el bautismo de
sus hijos, pidamos el favor de Dios todopoderoso.
Te rogamos, Señor, óyenos.
Para nuestra comunidad, para todos
los que habitan en ella y para todos los pueblos y naciones, pidamos al Señor
paz y prosperidad abundantes.
Te rogamos, Señor, óyenos.
Para los que persiguen a la Iglesia
y para los pecadores que viven intranquilos, pidamos la luz del Espíritu y la
gracia de
Te
Por los que estamos aquí reunidos y
por aquellos por los que queremos rezar, pidamos al Señor que nos guarde en la
fe y nos reúna en el Reino de su Hijo.
Te rogamos, Señor, óyenos.
Celebrante:
Señor Dios, que en Cristo nos has hecho descubrir el tesoro escondido y la
perla de gran valor, concédenos la luz de tu Espíritu; para que, viviendo en
medio del mundo, sepamos valorar las riquezas inestimables de tu Reino y, para
poseerlas, estemos dispuestos a renunciar a todo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Acepta, Señor, estos dones que tu
generosidad ha puesto en nuestras manos, y concédenos que este sacrificio
santifique toda nuestra vida y nos conduzca a la felicidad eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Bendice, alma mía, al Señor y
no olvides sus muchos beneficios.
Bénedic ánimaa mea,
Dómino, et noli oblivísci omnes retributiónes eius.
Oremos:
Señor, que esta Eucaristía, memorial de la muerte y resurrección de tu Hijo,
nos ayude a corresponder al don inefable de su amor y a procurar cada día
nuestra salvación eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
.